A 15 años del 27F: el día en que el país se detuvo
Lo que se vivió la madrugada del sábado 27 de febrero de 2010 marcó la existencia de todos quienes lo vivieron y recordarán un día como hoy.
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El 27 de febrero de 2010, a las 03:34 horas, un sismo de magnitud 8.8 en la escala de Ritcher sacudió gran parte del territorio chileno, dejando una estela de destrucción, miedo y dolor.
Ciudades devastadas, cientos de víctimas fatales y una crisis humanitaria marcaron una de las catástrofes más impactantes de la historia del país.
El caos tras el desastre
Cecilia Ponce, entonces directora de Fondo Esperanza en Biobío, vivió en primera línea la emergencia y el desafío de asistir a los damnificados.
«La región era un escenario de guerra. Las calles estaban colapsadas, llegar con ayuda era una odisea. No había luz, agua ni combustibles. La incertidumbre y el miedo a los saqueos se sentían en el aire», recuerda sobre esos días críticos post terremoto.
El sismo afectó gravemente a las regiones de Valparaíso, Metropolitana, O’Higgins, Maule, Biobío y La Araucanía, con una intensidad de IX en la escala de Mercalli en zonas como Concepción, Talca y Constitución.
El colapso de edificaciones y la destrucción de infraestructura dejaron a miles de personas sin hogar.
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Cuando el mar también arrasó
El terremoto no fue la única amenaza. Minutos después, un devastador tsunami golpeó las costas chilenas, destruyendo poblados enteros. La falta de una alerta oportuna agravó la tragedia, cobrando incontables vidas.
En el archipiélago Juan Fernández, las olas arrasaron San Juan Bautista, sorprendiendo a sus habitantes mientras dormían.
Ciencia y prevención: las lecciones del 27F
Chile, ubicado en el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico, está acostumbrado a los sismos, pero el 27F demostró la necesidad de mejorar la prevención y respuesta ante catástrofes.
Expertos como el doctor Ángelo Villalobos, paleosismólogo, y la doctora Ignacia Calisto, especialista en modelación de tsunamis, han analizado el impacto de este evento y sus implicancias en la ingeniería y la sismología.
El ingeniero Tomás Guendelman, referente en diseño antisísmico, señala que la tragedia marcó un antes y un después en la normativa de construcción en Chile. «Hoy en día, cada edificación se diseña con nuevos estándares para resistir eventos de gran magnitud», afirma.
Un país que se reconstruyó sobre los escombros
El 27F dejó 525 fallecidos, dos millones de damnificados y cerca de 500 mil viviendas destruidas. El país tardó años en recuperarse, pero la tragedia también demostró la resiliencia y solidaridad de los chilenos.
A 15 años de aquel fatídico día, el recuerdo sigue vivo, junto con las lecciones que obligaron a Chile a estar mejor preparado para este tipo de situaciones.
El segundo más fuerte de la historia
El terremoto es considerado como el segundo más fuerte en la historia del país y el octavo más fuerte registrado por la humanidad.
Sólo es superado a nivel nacional por el cataclismo del terremoto de Valdivia de 1960, el de mayor magnitud registrado por el ser humano mediante sismómetros, con una magnitud 9.5 en la escala de Ritcher.
El terremoto del 27F fue 31 veces más fuerte y liberó cerca de 178 veces más energía que el devastador terremoto de Haití ocurrido el mes anterior (7.0), que dejó más de doscientas víctimas y que impulsó la mayor migración en la historia del país caribeño.